La lucha contra la depresión.
Todos los seres humanos, en algún momento de la vida, nos hemos sentido abatidos ante acontecimientos que nos superan o percibimos como desfavorables o amenazantes. Las emociones negativas constituyen una realidad legítima y comprensible, pero cuando se convierten en un estado emocional crónico y persistente, pueden convertirse en un peligro potencial para la salud y el desarrollo pleno del ser humano y merece, entonces, toda la atención y apoyo que se pueda brindar.
Para visibilizar un padecimiento tan grave y extendido en la modernidad como este, se conmemora cada 13 de enero el Día Mundial de Lucha contra la Depresión.
El objetivo final con dicha celebración es, sobre todo, sensibilizar, orientar y prevenir a las personas sobre este mal, que afecta a más de 300 millones de seres humanos en el mundo.
Algunos de los rasgos principales que nos ayudan a definirla son: la tristeza permanente, la pérdida de interés o placer en las actividades de la vida cotidiana, la búsqueda constante del aislamiento para evitar el contacto con otros, la aparición de trastornos del sueño y del apetito. También resultan frecuentes la falta de concentración y la sensación de cansancio recurrente.
No existe una causa única para su aparición; pues en su origen inciden múltiples causas y condiciones, que no se pueden perder de vista. Una especial atención merece el componente genético como origen de ciertos antecedentes en algunas familias, donde son más frecuentes o probables la aparición de cuadros depresivos.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662017000200001

