Beneficios de la inteligencia artificial en el aprendizaje de idiomas
Aprender un idioma requiere un enfoque individualizado. El estudiante debe desarrollar cuatro habilidades lingüísticas: comprensión escrita, lectora, auditiva y oral. Estas cuatro áreas son básicas para entender el entramado de una lengua, y su dominio no se logra de forma equitativa. Podemos ser muy buenos en comprensión textual, pero tener dificultades en producción oral y pronunciación.
Howard Gardner, psicólogo y profesor en la Universidad de Harvard, generó un tsunami cuando en 1983 afirmó que no existía una inteligencia, sino muchas formas diferentes de ser inteligente. Su teoría de las inteligencias múltiples, que incluye ocho tipos de inteligencia, desmontó la creencia tradicional de la inteligencia única tan extendida entre los maestros de la vieja escuela.
Cada individuo tiene más desarrollado un determinado tipo de inteligencia. Ser malo en cálculo no significa que no seamos inteligentes, simplemente que nuestra capacidad está más desarrollada quizá en la lingüística, la musical o la interpersonal. La teoría de Gardner, aplicada al aprendizaje de idiomas, sostiene que cada individuo sigue rutas diferentes para aprender un idioma.
Y es aquí donde la inteligencia artificial, con su promesa de personalizar el aprendizaje, puede suponer una verdadera ventaja a una clase tradicional. El Departamento de Inteligencia Artificial de la Universidad Politécnica de Madrid explica que, para lograr esta magia tecnológica, el primer paso es proporcionar ejemplos de datos a un algoritmo, los “datos de entrenamiento”. El algoritmo procesa estos datos y ajusta sus parámetros internos para establecer patrones y relaciones en los datos. Por último, el algoritmo, que ya está entrenado en estos datos, aplica lo aprendido a nuevos datos.
En definitiva, esta magia en forma de algoritmos y modelos matemáticos permite analizar el proceso de aprendizaje, identificar las áreas más débiles y generar una metodología adaptada para mejorarlas.
Otro beneficio significativo de la IA es su capacidad para proporcionar educación accesible a todo tipo de usuarios, lo que garantiza un aprendizaje inclusivo, innovador y equitativo eliminando las barreras físicas y de acceso a la información. Y esto es precisamente uno de los desafíos de la Agenda 2030, educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos (ODS 4).

