Salud y nutrición escolares
Una buena salud y nutrición son los cimientos del aprendizaje y una inversión crucial para un futuro más sostenible, inclusivo y pacífico.
Una buena salud y nutrición son los cimientos del aprendizaje y una inversión crucial para un futuro más sostenible, inclusivo y pacífico. La salud y la nutrición pueden mejorar los rendimientos educativos, capacitar a los alumnos para que prosperen, así como promover la inclusión y la equidad en la educación y la salud.
¿Cuál es la situación de la salud y la nutrición en las escuelas de todo el mundo?
La buena noticia es que:
- 9 de cada 10 países del mundo invierten en programas escolares de salud y nutrición;
- 459 millones de niñas y niños reciben comidas escolares en todo el mundo
- Más de 100 países cuentan con programas de vacunación escolar;
- Casi todos los países incluyen la educación para la salud y el bienestar en sus planes de estudios.
Sin embargo, muchos niños y niñas, sobre todo niñas, se quedan fuera, especialmente en los países más pobres.
- 73 millones de las niñas y losmás marginados no reciben alimentación escolar, lo que disminuye su capacidad para sacar provecho de la educación;
- 1 de cada 3 niños sufre violencia física en el entorno escolar
- Casi 1 de cada 4 escuelas no dispone de agua potable básica y 1 de cada 5 escuelas no cuenta con un servicio de saneamiento básico.
- Solo 2 de cada 5 escuelas imparten educación sobre salud menstrual.
- 1 de cada 5 niñas y niños (20%) no está protegido contra el sarampión, una infección prevenible mediante vacunación que puede ser mortal.
Un informe pionero titulado Aprender y prosperar hace balance de las políticas y los programas de los países en materia de salud y nutrición, y subraya que la salud y la nutrición escolares son un medio eficaz y asequible de garantizar que las y los alumnas y alumnos aprendan y prosperen a lo largo de su recorrido educativo y más allá. Ha sido elaborado por la UNESCO y cinco asociados de las Naciones Unidas (UNICEF, el PMA, la FAO, la GPE y la OMS), en colaboración con el Banco Mundial, el Consorcio de Investigación sobre Salud y Nutrición Escolar y el Programa de las Naciones Unidas para la Nutrición.
¿Qué significan la salud y la nutrición para las y los estudiantes y los centros educativos?
La salud y la nutrición escolares consisten en invertir tanto en la educación de los educandos como en su salud, con beneficios que se extienden a los hogares y las comunidades. Garantizar la salud y el bienestar de los educandos es una de las formas más transformadoras de mejorar los rendimientos educativos, promover la inclusión y la equidad y reconstruir el sistema educativo, especialmente tras las crisis sanitarias recientes.
El informe muestra que las y los niñas y niños y adolescentes sanos, bien alimentados y felices aprenden mejor y tienen más probabilidades de llevar una vida sana y plena. Por ejemplo, las y los estudiantes tienen un 50% menos de probabilidades de faltar a la escuela cuando el entorno de aprendizaje está libre de violencia; el absentismo se reduce en los países de bajo ingreso cuando se promueve el lavado de las manos, en particular cuando las niñas tienen mejor acceso al agua, al saneamiento y a la higiene durante sus periodos menstruales, y las tasas de matriculación aumentan cuando se proporcionan comidas escolares a los alumnos.
¿Cuáles son los principales desafíos?
A pesar de los significativos avances en materia de salud y nutrición escolares, hay que seguir trabajando para garantizar que los programas existentes sean integrales, satisfagan las necesidades de todos los educandos y perduren. Muchas niñas y niños siguen sin escolarizar, especialmente en los países más pobres y en las comunidades más marginadas.
Aunque el carácter multisectorial de la salud y la nutrición en las escuelas es un punto fuerte, también puede dar lugar a acciones difusas e intervenciones dispersas. Hay que prestar más atención a la calidad de los programas, las sinergias con los esfuerzos existentes y el seguimiento y la evaluación de la puesta en marcha y la repercusión de las acciones.
Mientras el mundo sigue enfrentándose a una grave inseguridad alimentaria, a conflictos y desplazamientos, a la crisis climática, a crisis económicas y a pandemias sanitarias como la COVID-19 y el mpox, los sistemas educativos deben dar prioridad a la salud y el bienestar de alumnos y profesores.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Para transformar la educación y la vida de las y los niñas y niños y adolescentes, UNESCOinsta a los gobiernos y a los grupos de interés para el desarrollo a situar la salud y el bienestar de los educandos en el centro de la agenda educativa, así como a mejorar la calidad y el alcance de los programas escolares de salud y nutrición.
Necesitamos planes educativos que aborden las necesidades de todos los educandos de forma holística, que sean pertinentes y respondan a los contextos y a la evolución de las necesidades, que estén coordinados en todos los sectores y que se sustenten en mayores compromisos político y financiero.
Las escuelas pueden fomentar la salud física y mental y el bienestar de muchas maneras. Esto empieza por incluir la salud y el bienestar las políticas y leyes como en los planes de estudio, creando entornos escolares libres de violencia y propicios para la buena salud, la nutrición, el desarrollo y el aprendizaje, por ejemplo, mediante comidas escolares nutritivas y el acceso a servicios de salud. También es necesario redoblar los esfuerzos para implicar a los educandos y las comunidades y garantizar que el personal escolar y los docentes dispongan de los conocimientos, las herramientas y el apoyo necesarios.
Las medidas en favor de la salud y la nutrición escolares son una inversión rentable. Pueden ayudar a llegar a los alumnos marginados y fomentar la inclusión y la equidad, al tiempo que benefician a múltiples sectores, como la educación, la salud, la protección social y la agricultura.
¿Qué hace la UNESCO para promover la salud y la nutrición en las escuelas?
En la UNESCO, la salud y la nutrición en la escuela son partes fundamentales de su mandato educativo. Sabemos que las niñas, niños y los jóvenes aprenden mejor cuando están felices, sanos y prosperan en la escuela. Esto significa que su entorno de aprendizaje debe ser seguro, ofrecer educación para la salud y el bienestar, servicios sanitarios esenciales, como comidas sanas, y promover la salud física y mental.
Guiada por su Estrategia sobre educación para la salud y el bienestar, la UNESCO proporciona asesoramiento y recursos técnicos, y fomenta sistemas educativos resilientes y que promueven la salud. Las Normas mundiales para las escuelas que promueven la salud de la UNESCO y la OMS, por ejemplo, ayudan a los países a adoptar e institucionalizar un enfoque holístico que promueva la salud física y mental y el bienestar de todas las y los alumnos.
En colaboración con sus asociados, la UNESCO elabora estrategias para integrar la salud y el bienestar en las políticas y la planificación del sector educativo, crea capacidades y fomenta el aprendizaje entre países y el intercambio de buenas prácticas.
Las recientes pandemias sanitarias han demostrado la interrelación entre la educación y la salud y la urgente necesidad de trabajar conjuntamente en todos los sectores. Un análisis de 143 declaraciones nacionales de compromiso tras la Cumbre sobre la Transformación de la Educación reveló un consenso generalizado sobre la necesidad de apoyar el bienestar psicosocial y mental de los alumnos y los docentes, y el 60% de los países abogaron por mejorar la salud física y mental y las medidas de seguridad.
¿Qué es el Grupo Interinstitucional sobre Salud y Nutrición Escolar?
El Grupo Interinstitucional sobre Salud y Nutrición Escolar, presidido por la UNESCO, aúna el compromiso y los conocimientos especializados de las Naciones Unidas y los organismos multilaterales con el objetivo de ampliar las políticas y los programas educativos sobre salud y nutrición de manera integral y coordinada. El objetivo del grupo es mejorar la salud y la nutrición de los niños y adolescentes, para que puedan aprender mejor, desarrollar todo su potencial y forjar el futuro al que todos aspiran.

