Educación integral en sexualidad: Para educandos sanos, informados y empoderados
¿Sabía que sólo el 37% de los jóvenes de África Subsahariana pueden demostrar un conocimiento profundo sobre la prevención y transmisión del VIH? ¿Y que dos de cada tres niñas de muchos países carecen de los conocimientos necesarios cuando entran en la pubertad y empiezan a menstruar? El matrimonio precoz y los embarazos precoces y no deseados son preocupaciones mundiales para la salud y la educación de las niñas: en África Oriental y Meridional las tasas de embarazo oscilan entre el 15 y el 25%, unas de las más altas del mundo. Estas son algunas de las razones por las que una educación integral en sexualidad (EIS) de calidad es esencial para la salud, los conocimientos y el empoderamiento de los educandos.
¿Qué es la educación integral en sexualidad o EIS?
La educación integral en sexualidad independientemente de las diferentes formas en que puede denominarse– es un proceso curricular de enseñanza y aprendizaje sobre los aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales de la sexualidad. Su objetivo es dotar a los niños y jóvenes de conocimientos, capacidades, actitudes y valores que les permitan vivir con buena salud, bienestar y dignidad; desarrollar relaciones sociales y sexuales respetuosas; considerar cómo lo que eligen puede afectar a su propio bienestar y al de las restantes personas; y comprender y garantizar la protección de sus derechos a lo largo de toda su vida.
La EIS presenta la sexualidad a través de un enfoque positivo, haciendo hincapié en valores como el respeto, la inclusión, la no discriminación, la igualdad, la empatía, la responsabilidad y la reciprocidad. Asimismo, refuerza valores sanos y positivos sobre el cuerpo, la pubertad, las relaciones, el sexo y la vida familiar.
¿Cómo puede la EIS transformar la vida de los jóvenes?
Demasiados jóvenes reciben informaciones confusas y contradictorias sobre la pubertad, las relaciones, el amor y el sexo, en su transición de la infancia a la edad adulta. Un número creciente de estudios muestra que los jóvenes recurren al entorno digital como fuente clave de información sobre la sexualidad.
Al aplicar un enfoque centrado en el educando, la EIS se adapta a la edad y la etapa de desarrollo de los educandos. A los educandos de los cursos inferiores se les presentan conceptos sencillos como la familia, el respeto y la amabilidad, mientras que los mayores abordan conceptos más complejos como la violencia de género, el consentimiento sexual, las pruebas del VIH y el embarazo.
Cuando se imparte correctamente y se combina con el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva necesarios, la EIS capacita a los jóvenes para que tomen decisiones informadas sobre las relaciones y la sexualidad y para desenvolverse en un mundo en el que la violencia de género, la desigualdad de género, los embarazos precoces y no deseados, el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual siguen suponiendo graves riesgos para su salud y bienestar. También ayuda a proteger a los niños contra los abusos, enseñándoles a conocer su cuerpo y a cambiar las prácticas que llevan a las niñas a quedar embarazadas antes de estar preparadas para convertirse en madres.
Del mismo modo, la carencia de una educación sexual y relacional de calidad y adecuada a la edad puede aumentar la vulnerabilidad de los niños y jóvenes ante los comportamientos sexuales nocivos y la explotación sexual.
¿Qué dicen los datos fehacientes sobre la EIS?
Los datos fehacientes sobre la repercusión de la EIS son claros:
- La educación sexual tiene efectos positivos, como el reforzamiento de los conocimientos de los jóvenes y la mejora de sus actitudes en relación con la salud y los comportamientos sexuales y reproductivos.
- La educación sexual hace que los educandos retrasen la edad de su iniciación sexual, aumenten el uso de los preservativos y otros anticonceptivos cuando son sexualmente activos, aumenten sus conocimientos sobre su propio cuerpo y sus relaciones, disminuyan la toma de riesgos y reduzcan la frecuencia de las relaciones sexuales sin protección.
- Se ha comprobado que los programas que promueven la abstinencia como única opción son ineficaces para retrasar la iniciación sexual, reducir la frecuencia de las relaciones sexuales o disminuir el número de parejas sexuales. Para lograr un cambio positivo y reducir los embarazos precoces o no deseados, la educación sobre sexualidad, salud reproductiva y anticoncepción debe ser ampliamente difundida.
- La EIS tiene cinco veces más probabilidades de éxito en la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual cuando presta atención explícita a los temas de género y poder.
- Los padres y los miembros de la familia son una fuente esencial de información, formación en valores, atención y apoyo para los niños. La educación sexual tiene mayor repercusión cuando los programas escolares se complementan con la participación de padres y docentes, institutos de formación y servicios adaptados a los jóvenes
¿Cómo trabaja la UNESCO para mejorar la salud y la educación de los educandos?
Los países reconocen cada vez más la importancia de dotar a los jóvenes de las competencias, las actitudes y los conocimientos necesarios para desarrollar y mantener relaciones positivas y sanas y protegerse de situaciones inseguras.
La UNESCO estima que, mediante la EIS los jóvenes aprenden a tratarse con respeto y dignidad desde una edad temprana y adquieren las capacidades para tomar mejores decisiones, comunicarse y realizar análisis críticos. Aprenden que pueden hablar con un adulto de confianza cuando tienen dudas acerca de su cuerpo, sus relaciones y sus valores. Aprenden a reflexionar sobre lo que es correcto y seguro para ellos y cómo evitar la coacción, las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH, y los embarazos precoces y no deseados, y dónde acudir para obtener ayuda. Aprenden a identificar cómo es la violencia contra los niños y las mujeres, incluida la violencia sexual, y a comprender la injusticia basada en el género. Aprenden a defender los valores universales de igualdad, amor y amabilidad.
En sus Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad, la UNESCO y otros asociados de las Naciones Unidas han mostrado las vías para una EIS de calidad que promueva la salud y el bienestar, el respeto de los derechos humanos y la igualdad de género, y capacite a los niños y jóvenes para llevar una vida sana, segura y productiva. La UNESCO ha elaborado un conjunto de herramientas en línea para facilitar el diseño y la aplicación de programas de EIS a escala nacional, así como a escala local y escolar. También está disponible una herramienta para revisar y evaluar los programas nacionales de educación en sexualidad. Estas herramientas deben resultarles útiles a los diferentes gobiernos, los asociados para el desarrollo o las organizaciones de la sociedad civil. También se dispone de orientaciones para impartir la EIS en contextos extraescolares.
Mediante su programa emblemático, Nuestros derechos, nuestras vidas, nuestro futuro (O3), la UNESCO ha permitido que más de 30 millones de educandos de 33 países de África Subsahariana adquieran competencias para la vida y educación sexual en entornos de aprendizaje más seguros. O3 Plus también llega ahora y presta apoyo a los educandos de los centros de enseñanza superior.
Con el objetivo de reforzar la coordinación entre la comunidad de las Naciones Unidas, los asociados para el desarrollo y la sociedad civil, la UNESCO organiza en colaboración con el UNFPA el Foro Mundial de Asociaciones sobre la EIS. Con más de 65 organizaciones en su seno, este foro proporciona una plataforma estructurada para intensificar la colaboración, el intercambio de información y prácticas idóneas, la investigación, la promoción y el liderazgo de los jóvenes, y las políticas y programas basados en pruebas fehacientes.
Para impartir una EIS de calidad es necesario disponer de estudios y datos fehacientes actualizados que sirvan de base a las políticas y su aplicación. La UNESCO lleva a cabo periódicamente revisiones de las políticas y los programas nacionales: un informe reveló que, aunque el 85% de los países tienen políticas que apoyan la educación sexual, perduran las brechas importantes entre las políticas y los planes de estudio revisados. También se han llevado a cabo investigaciones sobre la calidad de la educación sexual, en particular sobre la EIS y las personas con discapacidad en Asia y África Oriental y Meridional.
¿Cómo evolucionan los jóvenes y la EIS en el espacio digital?
Más jóvenes que nunca recurren a los espacios digitales en busca de información sobre el cuerpo, las relaciones y la sexualidad, interesados por la privacidad y el anonimato que puede proporcionar el mundo digital. La UNESCO constató que, en un año, el 71% de los jóvenes de entre 15 y 24 años de edad buscaron educación e información sobre sexualidad en Internet.
Con la rápida expansión de la información y la educación digitales, el panorama de la educación sexual está cambiando. Los niños y los jóvenes están cada vez más expuestos a una amplia gama de contenidos en línea, algunos de los cuales pueden ser incompletos, estar mal informados o, incluso, resultar perjudiciales.
La UNESCO y su Instituto de Tecnologías de la Información en la Educación (ITIE) trabajan con jóvenes y creadores de contenidos para desarrollar herramientas digitales de educación sexual que sean de buena calidad, pertinentes e incluyan contenidos apropiados. Se necesita más investigación e inversión para comprender la eficacia y repercusión de la educación sexual digital, y cómo puede complementar las iniciativas basadas en los planes de estudios. Parte de la solución consiste en permitir que los propios jóvenes tomen la iniciativa en este ámbito, puesto que ya no son consumidores pasivos y tienen de una reflexión sofisticada sobre la tecnología digital.

