Sepsis urinaria y plantas medicinales

Por recursos-educativos - 23 feb 26 - Actualidad - No hay comentarios

Las infecciones o sepsis del tracto urinario pueden ocurrir en la uretra (uretritis), la vejiga (cistitis o infección vesical) o los riñones (pielonefritis o infección renal). Los uréteres, los conductos que llevan la orina desde cada riñón hasta la vejiga, solo en pocas ocasiones son el único sitio de una infección. Se trata, sin dudas, de un padecimiento bastante frecuente.

En la mayoría de las ocasiones, la enfermedad es causada por bacterias que ingresan a la uretra y luego a la vejiga. La infección se desarrolla con mayor frecuencia en esta última, pero puede propagarse a los riñones. Por lo general, las mujeres son más propensas a padecer de sepsis urinaria debido a que su uretra es más corta y está más cerca del ano que en los hombres. Debido a esto, tienen mayor probabilidad de contraer una infección y también la menopausia aumenta el riesgo de sepsis urinaria.

Otros factores que pueden sumarse como predisponentes son la Diabetes Mellitus, la edad avanzada, algunas enfermedades como el Alzheimer que afectan el cuidado personal, el aumento de volumen de la próstata en los hombres, los cálculos renales y hasta el embarazo.

Los síntomas comunes de este padecimiento son orina turbia o con sangre que puede ser maloliente, fiebre, dolor o ardor al orinar, presión o calambres en la parte inferior del abdomen o en la región lumbosacra y necesidad frecuente de orinar aunque se haya vaciado la vejiga. Algunos pacientes pueden referir sensación de náuseas e incluso vómitos, dolor abdominal intenso, así como cambios mentales y confusión en el caso de personas mayores.

Un análisis de orina para detectar la presencia de glóbulos blancos, glóbulos rojos, bacterias y analizar ciertas sustancias químicas como nitritos, al igual que un urocultivo, permiten confirmar el diagnóstico. De manera particular, este último examen permite identificar el tipo de bacteria causante de la enfermedad y definir el mejor antibiótico para el tratamiento. Otros estudios de laboratorio como el leucograma o imagenológicos como el ultrasonido de las vías urinarias pueden ser necesarios. (Leer más…)

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